Actitud positiva, la fórmula de vuelta a la rutina | Artiem Menorca

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Para ser felices, hay que querer serlo. Por eso, debemos entrenar nuestro cerebro para ser más receptivos ante los buenos estímulos. Esto nos permitirá mantener una actitud positiva ante cualquier situación, incluida la vuelta a la rutina.

La felicidad y el positivismo se entrenan y tu actitud ante la vida depende de ti. Por ejemplo, es elección tuya decidir cómo vas a afrontar el fin del verano y la vuelta a la rutina. Si quieres que este año el comienzo de curso sea diferente, tener una actitud positiva ejercita tus neuronas.  

Los neurocientíficos afirman que somos mucho más moldeables de lo que pensamos. Nuestro cerebro no está esculpido sobre piedra desde que somos pequeños, sino que podemos adiestrar nuestras neuronas para que sean más receptivas a la felicidad, al bienestar, a la tranquilidad…

Cambiar está en nuestras manos y podemos aprender a ser más optimistas. El famoso psiquiatra Luis Rojas-Marcos afirma que “para ser feliz, hay que querer serlo” y esto significa trabajar y entrenar como lo haríamos en cualquier disciplina deportiva.

actitud positiva y felicidad

Una mentalidad positiva tiene, además, buenos efectos en nuestra salud: ayuda a manejar mejor el estrés o la ansiedad, previene ciertas enfermedades (sobre todo las cardiovasculares) y prolonga la vida.  

También mejora nuestro desempeño, tanto profesional como académico. Según Shawn Achor, educador e investigador de Harvard, “el cerebro positivo es un 31% más productivo que si está negativo, neutro o bajo presión. Si encontramos una manera de volvernos positivos, lograremos aún mayores éxitos al poder trabajar más duro, más rápido y con más inteligencia”.

Con la vuelta a la rutina predomina la negatividad y la tristeza y, en ocasiones, sentimos que estamos sufriendo el famoso síndrome posvacacional. Sin embargo, si preparamos nuestras neuronas para este momento, podremos vivirlo desde una actitud positiva y ser más felices.

actitud positiva y optimismo

Pon en práctica estos ejercicios, haz gimnasia mental y verás cómo el positivismo empieza a fluir en tu vida.

Visualiza tus sueños

Si quieres mantener una actitud positiva y que te ocurran cosas buenas, céntrate en imaginártelas. Esta técnica se conoce con el nombre de visualización creativa y consiste en usar la imaginación para hacer que los sueños o las metas deseadas se hagan realidad.

Aunque surgió en Rusia, se popularizó en Estados Unidos durante los años 60 en el ámbito del deporte. Los deportistas de élite visualizaban su éxito, el momento de recibir la medalla, las sensaciones… con un máximo nivel de detalle, como si lo estuvieran viviendo de verdad.

Esta técnica se sigue utilizando en educación emocional. Para ponerla en práctica sólo tienes que imaginar algo positivo antes de dormir y dedicar un tiempo a pensar en ello; de nuevo, repite lo mismo al despertarte. Así, un día tras otro. Este pensamiento te reconfortará, te hará ser más positivo y, con el tiempo, es posible que se haga realidad.  

Cada pensamiento provoca en nuestro cerebro una reacción interna. Las imágenes alegres, por ejemplo, generan serotonina, una hormona relacionada con la felicidad. Por tanto, somos lo que pensamos.   

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Acaba con el estrés

Nuestro cerebro está configurado para estar alerta en todo momento; es algo innato que hemos heredado de nuestros antepasados prehistóricos que tenían que sobrevivir a amenazas constantes. Esto nos da la capacidad de reaccionar con rapidez, pero también nos genera estrés y ansiedad.

Hoy en día vivimos pendientes del reloj, del email, de los horarios… siempre alerta para llegar a todo. Lo bueno es que el cerebro, como decimos, se puede reprogramar y podemos librarnos de este impulso y, así, reducir el estrés. Para ello, sólo tenemos que establecer prioridades, tener claras nuestras metas y asignar tiempos realistas para cada una de ellas.

Una vida más organizada es, también, más predecible, por lo que podemos relajarnos y ser más felices.

Medita cada día

La práctica de la meditación consiste en centrarse en uno mismo, en las sensaciones del cuerpo y en concentrarse en la respiración. De este modo, se alcanza un estado de calma y tranquilidad que resulta muy beneficioso para el cuerpo y la mente.

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Se sabe que las personas que meditan con frecuencia tienen más desarrollada la parte del cerebro que potencia las emociones positivas. También ayuda a apaciguar el miedo o la ira; por eso, se recomienda practicar 10 minutos cada día.

Empieza poco a poco con meditaciones guiadas y ve aumentando el tiempo a medida que te vayas sintiendo cómodo. Conforme avances, verás cómo la meditación se convierte en una práctica fundamental de tu día a día.

Practica ejercicio

El deporte genera endorfinas que son, según los expertos, hormonas de la felicidad. Por tanto, el ejercicio físico ayuda a reducir el estrés, la ansiedad… y también hace que aumente la circulación y el nivel de sangre en el cerebro, por lo que éste estará más nutrido, flexible, oxigenado… Las personas físicamente activas son más optimistas y gozan, además, de una mayor autoestima.

Prepárate para la vuelta a la rutina con estos consejos que te ayudarán a ser más feliz hoy y siempre. Una actitud positiva te hará ver la vida desde otra perspectiva, sólo tienes que entrenar tu cerebro y lo conseguirás. En Artiem Hotels te enseñamos cómo.

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