Un evento al que asistirán representantes de 48 Reservas de Biosfera de 33 países diferentes para obtener aprendizajes y estrategias de adaptación al cambio climático en islas y zonas costeras.

Entre el 22 y el  25 de mayo Menorca será la sede del VIII Congreso de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera Islas y Zonas Costeras. En él se darán encuentro 60 miembros representantes de 48 Reservas de Biosfera de 33 países diferentes para poner en común estrategias de adaptación al cambio climático en islas y zonas de la costa.

(Fuente: menorca.info)

Esta Red Mundial de Reservas de Biosfera Islas y Zonas Costeras fue creada en 2009 por la UNESCO con el objetivo de potenciar la cooperación entre territorios insulares y mejorar, así, las estrategias de adaptación al cambio climático y las políticas de desarrollo sostenible. Esta red incluye más de 60 reservas de biosfera de islas o áreas costeras, que representan casi el 10% de las reservas totales en todo el mundo.

Para trabajar en conjunto, establecieron dos sedes principales: una en la isla de Jeju (República de Corea), que se centra en cuestiones relacionadas con el cambio climático; y otra en Menorca, dedicada al desarrollo sostenible.

Esta última, junto con el programa MAB-UNESCO, el Organismo Autónomo Parques Nacionales del Ministerio de Medio Ambiente y la Reserva de la Biosfera de Jeju; ha organizado este VIII Congreso de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera Islas y Zonas Costeras con el objetivo de fortalecer la coordinación entre los miembros de la Red y avanzar en el aprendizaje mutuo y el trabajo en red.

Los primeros días están reservados para las potencias que tratarán sobre turismo sostenible, la gestión de la biodiversidad, el desarrollo local, la gestión del agua, energía y residuos, la adaptación al cambio climático y la gestión de áreas marinas y pesqueras.

Los días 25 y 26 se celebrarán unas jornadas técnicas, para gestores de reservas de la biosfera, en las que se abordarán los sistemas de indicadores de sostenibilidad, la custodia del territorio y el ecoturismo, la gestión de la pesca y la marca de reserva de la biosfera, entre otras cuestiones.

El objetivo final del VIII Congreso de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera Islas y Zonas Costeras es, por tanto, fortalecer la coordinación entre los miembros de la Red y avanzar en el aprendizaje mutuo y el trabajo en red. Después de estos días, cada miembro se llevará consigo información muy valiosa que podrá aplicar en su Reserva de Biosfera y contribuir a la protección de la misma.

Menorca disfruta del título de reserva de la biosfera desde octubre de 1993, cuando la UNESCO reconoció la calidad de sus paisajes, la riqueza de sus hábitats mediterráneos y la conservación de su patrimonio a pesar del desarrollo de actividades económicas en la zona.

La declaración de Menorca como reserva natural se basó en la necesidad de conservar la gran diversidad de sistemas naturales que se encuentran en la isla, la variedad de especies endémicas que aloja, la calidad del paisaje rural y un patrimonio histórico y cultural muy importante.

Y es que una reserva de biosfera no es un espacio virgen sin actividad humana, al contrario: es un lugar donde el papel del hombre es clave para la gestión y la transformación sostenible del paisaje. Y el título se otorga como estímulo para explorar nuevas vías de funcionamiento de la sociedad humana, conciliando el desarrollo social y económico con la conservación del patrimonio.

El uso tradicional que han hecho los menorquines de la isla ha permitido mantener una elevada biodiversidad. El clima mediterráneo, la geología y el propio hecho de la insularidad, junto con la acción humana, han conformado los ecosistemas que hoy en día disfrutamos en Menorca.

Por eso la isla acoge el VIII Congreso de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera Islas y Zonas Costeras. Y, a su término, obtendremos aprendizajes muy valiosos que nos permitirán seguir cuidando de nuestra querida Menorca y otros podrán hacer lo mismo en distintos rincones del planeta.