Sonrisas del Blue Spa: Conoce a Estefanía

Esta semana le toca el turno a una de nuestras recepcionistas del Blue Spa, nuestra benjamina menorquina, Estefanía.

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Estefanía Ferrón Torrico

Teniendo claro desde bien jovencita que su vida giraría en torno a viajar y conocer gente, ha enfocado sus estudios y experiencia profesional al turismo y los idiomas. Así es como llegó en 2013 al Blue Spa.

En esta ocasión va a hablarnos de su experiencia en el Blue Spa, su cambio de dieta a vegetariana y sus viajes.

-¿Por qué decidiste trabajar en el Blue Spa?

Después de trabajar en otros centros Spa como recepcionista, descubrí que era lo que más me gustaba hasta el momento. El ambiente tranquilo, la paz que se respira y sobretodo la cara de felicidad con la que salen los clientes y el bienestar que transmiten, es muy reconfortante y satisfactorio. Desde el primer momento supe que en el Blue Spa, daban mucha importancia a eso, así que me encantó.

-¿Cuándo decidiste hacerte vegetariana y por qué?

La verdad es que nunca he comido mucha carne y había habido varios intentos anteriormente. Finalmente, al empezar en el Blue Spa, decidí seguir esta dieta del todo, animada por el hecho de empezar algo nuevo, no sólo profesionalmente. Fue un cambio de hábitos en muchos aspectos y ha sido para bien.

Me considero una amante de los animales y fiel defensora de ellos. Además, pienso que un mundo mejor es posible y esto empieza haciendo de él algo sostenible y menos cruel.

Estefanía en un Elefant Rescue Centre en Tailandia

-¿Qué relación existe entre tu trabajo en el Blue Spa y tus ganas de viajar?

La verdad es que siempre me ha gustado viajar y a la mínima que podía me escapaba. Pero ya tenía ganas de hacer un viaje más largo, más lejos…algo así como “el viaje de tu vida”. Tengo que admitir que el hecho de trabajar en un Spa, me ha alimentado aún más las ganas de viajar. Esto es por el hecho de trabajar en un ambiente tan internacional y cosmopolita, no sólo en cuanto a los clientes, sino también por mis compañeros. En este hotel todos somos grandes viajeros y así fue como encontré también a mis compañeros de viaje.

-¿Qué aprendiste en tu último viaje y que puedas aplicar a tu puesto de trabajo?

A nivel personal y emocional me ha enriquecido mucho, aunque suene a tópico. A nivel profesional, la verdad es que también.

Viajar al sudeste asiático es como entrar en un Spa inmenso. Desde Spas de lujo, hasta puestos de masaje a pie de calle. Y de todos ellos se lleva uno algo positivo. El trato en general, es excelente, de lo cual todos en nuestro país deberíamos aprender.

Estefanía en Bali Indonesia

Allí, no todas las personas que realizan masajes y demás tratamientos han estudiado en grandes escuelas ni disponen de títulos oficiales, pero la mayoría tiene una manos increíbles. Y eso es fruto de la constancia, la práctica y el talento innato, pero sobretodo del hecho de que en Asia en general, los masajes forman parte de su cultura y de su vida diaria. El bienestar tanto físico como mental es para ellos algo muy importante, casi básico. Tomemos nota de ellos!

Durante mi visita a Tailandia, Camboya, Vietnam e Indonesia, recibí de muchas manos distintas sobretodo, masaje tailandés, masaje balinés y reflexologías. Cada zona que visité, implicaba un masaje obligatoriamente y casi siempre quedé encantada! No veo el momento de poder repetir…

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