CHICA EN PLAZA MAYOR

A Madrid la conocemos como ciudad acogedora, bulliciosa, cosmopolita, corazón administrativo y financiero, capital de las artes escénicas y de los grandes museos, de barrios con carácter como Chueca, La Latina o Malasaña, o de barrios con historia como el de Los Austrias o de Las Letras.

Con todos estos ingredientes, es fácil pensar que cuando visitemos Madrid, nos va a dejar huella, nos va a llenar de vivencias enriquecedoras, nos va a permitir desconectar, sonreír, compartir… Cualquier momento es bueno para visitar la ciudad, pero siempre es recomendable conocer cuáles son los "tesoros" de los que se puede disfrutar, algunos siempre, y otros programados de aquí a final de año.

Arte

Puedes optar por la pintura, la fotografía, la escultura... en una gran variedad de exposiciones que recomendamos no perderse. Aquí te detallamos algunas:

 

Tapas y gastronomía

Cocina tradicional, de vanguardia, creativa, para todos los bolsillos y gustos. En cualquiera de las zonas de moda de la capital madrileña y para según qué ocasión. Las propuestas son infinitas, pero nosotros te acercamos algunas de las más de moda para ir abriendo boca:

  • Ir de Mercados: para tomar unas tapas destacamos, desde el más conocido, el de San Miguel, que con excelente calidad en sus productos y llamativo diseño arquitectónico, hasta el más alternativo, el Mercado de Ribera, en pleno Rastro madrileño. En pleno corazón de Chueca, encontramos el de San Antón, donde tomar unas cañas en la planta superior mientras se disfruta de unas buenas vistas de la actividad de mercado propiamente dicha.
  • El Platea Madrid, antiguo Cine Carlos III, se ha transformado en uno de los espacios gastronómicos mas frecuentados. Cocina española y restaurantes internacionales, repartidos en cinco plantas donde también encontramos algunas estrellas Michelín.
  • Tabernas con solera: callos madrileños, tortilla de patatas, calamares, oreja de cerdo, croquetas, gambas... las tapas "históricas" en el mejor ambiente castizo, es posible saborearlas en lugares como Lhardy, Casa Labra -en la Puerta del Sol-, Casa del Abuelo, El Anciano Rey de los vinos -frente al Palacio Real- o la Bodega de la Ardosa. Todas ellas más que centenarias.
 

Compras

Ir de tiendas se ha convertido en una de las tendencias turísticas de los últimos tiempos y en Madrid el abanico para los amantes de este "otro arte" es casi inacabable. Si empezamos con lo más castizo, no podemos olvidar el Rastro, con más de cuatro siglos de antigüedad, -en el barrio de La Latina-, donde deleitarse todos los domingos por la mañana con el mejor ambiente de mercadillo bullicioso donde poder comprar hasta lo más inimaginable.

Otro tipo de clientes muy diferentes son los del barrio de Salamanca, donde el glamour de las pasarelas se respira en todas sus calles de la mano de las grandes firmas de diseño de moda y de joyas. Aunque no sea apto para tus bolsillos, una visita como "observador" bien merece la pena.

La alternativa retro y vintage la encontramos, por ejemplo, en el barrio de Malasaña, donde la huella de la Movida Madrileña de los 80 está presente en la mayoría de sus comercios. Es una zona con gran actividad, donde con los establecimientos de culto al pasado, conviven negocios de tendencias actuales.

La noche madrileña

Dicen que "para gustos, colores", precisamente una de las señas de identidad de la oferta de ocio nocturno en Madrid es la multiculturalidad. Si comenzamos por Lavapiés, en sus sótanos originarios de siglos atrás, se pueden acompañar las copas con representaciones tan diversas como monólogos, teatro, música... Para los amantes del flamenco se recomienda visitar El Candela. Otros espacios donde vivir la noche en este barrio son El Juglar y La Escalera de Jabob.

Una de las zonas de referencia en los últimos años de la noche madrileña es el Barrio de las Letras. Allí se puede pasar un buena velada escuchando jazz en el Café Central, con programación diaria desde las nueve de la noche. La Fídula y Populart son otros de los locales para los amantes del soul o el blues.

El rock, pop nacional y música comercial en un ambiente joven es el que se puede encontrar en las salas y discotecas de la zona de Princesa. Y para los que prefieren el ocio nocturno más exclusivo y lujoso, imprescindible trasladarse a los locales selectos del barrio de Salamanca, como la discoteca Serrano 41.

Con todas estas propuestas, ¿cómo te vas a resistir a visitar Madrid?

Y nosotros te las hacemos todavía más atractivas. No tienes excusa.