Es igual pero diferente. En invierno, Menorca se transforma y sus paisajes cobran un atractivo especial que aprecian, especialmente, aquellos que no tienen miedo al frío o al viento.

Los suelos cubiertos de hojas secas, las nubes oscuras que avecinan tormenta y el mar que azota con fuerza la costa dibujan paisajes invernales que son, si cabe, más hermosos que las estampas veraniegas propias de Menorca. La isla, de noviembre a marzo, se transforma en un paraíso diferente.

Y es que Menorca es bonita todo el año, pero en invierno adopta un carácter y una fuerza diferentes que resultan tremendamente atractivos. La isla, además, baja su ritmo, las calles se vacían de gente y las calas se disfrutan en plena soledad (aunque con abrigo).

Los paisajes invernales de Menorca transmiten calma, quietud y mucha paz. Aquellos a los que no les molesta el frío para disfrutar de un lugar, no pueden dejar de visitar la isla en esta época. Para ellos, hemos creado esta selección con los ocho paisajes de invierno más bonitos.

El Faro de Favàritx

En pleno Parque Natural de s’Albufera des Grau, la visita a este faro en invierno es fundamental. El suelo oscuro de pizarra, la espuma de las olas rompiendo contra las rocas y la preciosa torre construida en 1922 componen una postal sin igual.

Mirador de Fornells

Uno de los rincones más especiales de la isla y uno de los paisajes invernales más bonitos. Desde este mirador podremos observar cómo el Mediterráneo rompe sobre las paredes del acantilado mientras la brisa del mar nos refresca el rostro.

Barranc d’Algendar

El barranco más grande e importante de Menorca, que va desde Ferrerias hasta cala Galdana donde se encuentra Artiem Audax, se tiñe de colores en los meses fríos: verde, marrón, naranja… La composición crea uno de los paisajes de invierno más bonitos de la isla.

Faro de Punta Nati

Cuando las nubes negras cubren el cielo, el faro blanco de Punta Nati cobra una belleza especial gracias al contraste de colores. Un plan perfecto en Menorca durante los meses de frío es llegar hasta aquí, sentarse y disfrutar del paisaje.

Naveta d’es Tudons

El invierno ofrece la oportunidad de pasear por los restos históricos de la isla prácticamente en soledad. Es el momento ideal para dejar volar la imaginación e imaginar cómo era la vida en la prehistoria, aprovechando el silencio y la tranquilidad. La Naveta d’es Tudons es uno de los principales yacimientos arqueológicos de la época Talayótica; sin embargo, hay muchos más en Menorca que también merecen una visita.

Ciudadela

Uno de los placeres de visitar Menorca en invierno es que podemos disfrutar de ella sin prisas ni aglomeraciones. En esta época, la calles de la Ciudadela son perfectas para pasear y entretenerse en cada rincón.

Parque Natural de S´Albufera des Grau

Con más de cinco mil hectáreas, el Parque Natural de S’Albufera des Grau se convierte en invierno en el hogar de cientos de aves diferentes. Más de 200 especies utilizan la isla como cuartel de invierno, zona de reproducción o, simplemente, para realizar una parada en su viaje hacia África. Es un verdadero espectáculo verlas volar en libertad.

Los tejados de Mahón

¿Qué hay más mejor que contemplar el cielo en invierno mientras unos se relaja tumbado cómodamente? El mejor lugar para ello es, sin duda, Artiem Capri donde podrás disfrutar desde nuestra azotea del espectáculo que se dibuja cada día sobre los tejados de Mahón.

En nuestro hotel podrás, también, alojarte cuando visites Menorca en los meses de invierno. Capri te recibirá con la calidez y tranquilidad que buscas en la isla mientras fuera sopla el viento y el cielo se oscurece.

No dejes de disfrutar de los paisajes invernales de Menorca, la isla te sorprenderá con un paraíso diferente muy verde, natural y exuberante.