Más de 1.600 coches y 400 motos eléctricas están a tu disposición para moverte por la capital con cero emisiones.

Madrid quiere ser una ciudad libre de contaminación, por eso cada vez más personas se mueven por ella con transporte sostenible. Las tendencias y los hábitos sociales están cambiando y cada vez son más los que se apuntan a la moda del motor sharing para desplazarse de forma rápida, eficaz y con cero emisiones.

La movilidad está viviendo una pequeña revolución en los grandes núcleos urbanos donde surgen compañías que alquilan coches eléctricos y que solo cobran por los minutos que se utilizan. Las ventajas para el usuario son muchas: coge el coche más cercano cuando lo necesita, se mueve fácilmente por la ciudad, solo le cobran por el rato que ha usado el vehículo y puede dejarlo aparcado sin pagar por el estacionamiento.

Las compañías operan todas igual: invierten en una flota de vehículos que alquilan por períodos limitados de tiempo pudiendo así repartir el uso de un mismo coche entre varias personas. Todo ello, además, de forma sencilla y ofreciendo una alternativa de transporte sostenible.  

Lo habitual es utilizar una aplicación móvil para registrarse, ver dónde está el vehículo más cercano (ya sea una moto o un coche) y poder reservarlo. Un teléfono móvil y un código son suficientes para acceder al coche y utilizarlo mientras lo necesites. Después lo estacionamos y nos llega el cobro del servicio.

La consultora PwC ha realizado un informe titulado “Eascy: las cinco dimensiones que transformarán el sector de la automoción” en el que prevé que el transporte compartido va a transformar "drásticamente" el sector automovilístico de aquí y hasta 2030.

Las calles de Madrid ya están viviendo este cambio y vemos, con frecuencia, circular vehículos de diferentes compañías de motor sharing. Algunas de las más conocidas son, para coches, Emov y, para motos, eCooltra o Muving. Estas, lejos de tocar techo, sigue creciendo y aumentando su flota cada año.

En Madrid existen tres operadores de coches compartidos 100% eléctricos: Emov, Car2Go y Zity. Entre los tres, suman una flota de 1.600 vehículos que tienen, de media, entre 13 y 15 usos al día por coche.

(Fuente: car2go.com)

La primera en llegar fue Car2Go en 2015 con el visto bueno del Ayuntamiento. Estos cobran, actualmente, unos 21 céntimos por minuto y cuenta con más de 187.000 usuarios.  Sus coches son, normalmente, modelos pequeños y solo caben dos pasajeros.

Un año más tarde llegó Emov pisando el acelerador. Su flota es la más amplia actualmente y llega ya a los 160.000 usuarios. Su coste es de 0,24€ el minuto; sin embargo, los coches son para cuatro personas y se puede utilizar tanto dentro como fuera del cinturón de la M-30.

El último en incorporarse ha sido Zity, este mismo año, que empieza igualando el precio de Car2Go con 21 céntimos el minuto. ¿La ventaja? Es que son coches amplios, con maletero y espacio para cinco ocupantes.

En la revolución del transporte primero fueron los coches y después las motos eléctricas. Y así, en 2017 dos compañías privadas de alquiler de motos por minutos se sumaron al plan de transporte sostenible de la capital. Hablamos, en este caso, de eCooltra y Muving que surgieron prácticamente a la vez.

(Fuente: elmundo.es)

Las motos, sobre todo en una ciudad como Madrid, presentan muchas ventajas: te desplazas más rápido, ocupas menos espacio y aparcas en la puerta de tu destino. Por eso, en muy poco tiempo, estos servicios han conseguido un gran número de adeptos.

Desde el Ayuntamiento de Madrid destacan, además, que se podrán ahorrar hasta 115 toneladas de CO2 al año gracias a las más de 400 motos eléctricas que forman la flota de ambas compañías.

Aunque el funcionamiento de eCooltra y Muving es muy similar; las condiciones del servicio son diferentes. El precio de alquiler de eCooltra es de 24 céntimos por minuto y el servicio se interrumpe de 01:00 a 06:00; mientras que Muving funciona las 24 horas del día y es seis céntimos más barato.

Con estos servicios que promueven el transporte sostenible ahora es mucho más fácil moverse por la ciudad y reducir a cero las emisiones de CO2 a la atmósfera. Ya sabes lo que dicen: de Madrid al cielo, pero que esté limpio.