Descubre Menorca paso a paso y comprueba la magia que desprenden sus paisajes, sus playas, sus gentes y su gastronomía.

Hay lugares que tienen ese “no sé qué” que te atrapa, se te mete en la piel y cuando te vas solo piensas en volver. Si vas a visitar la isla de Menorca y quieres saber qué ver no te puedes perder sus paisajes, sus playas, sus atardeceres y probar el sabor de su gastronomía.

Menorca es diferente y especial, te das cuenta en el mismo minuto en el que pones un pie sobre la fina arena de sus calas o en el empedrado de sus calles. Y esa idea se confirma a medida que pasan los días y descubres todos los rincones mágicos que esconde la isla (¡que no son pocos!).

Más allá de las calas famosas y los puntos de interés que todo el mundo conoce, hay mucho que ver en Menorca. A continuación, compartimos contigo los lugares más mágicos de la isla que solo los menorquines conocen.

El Faro de Artrutx y su terraza al mar

El Faro de Artrutx está unos 8 km al sur de Ciudadela, en el Cap d’Artrutx. La torre corona la lengua de tierra vestida con unas elegantes rayas blancas y azules. Pero lo mejor se encuentra a sus pies: un restaurante con terraza que disfruta de unas vistas privilegiadas. Sin duda, es el lugar perfecto para poder ver la puesta de sol y disfrutar de una copa contemplando el mar.

El fondo marino de Cala Pilar

Un lugar mágico y especial que además es muy poco turístico: el fondo marino de Cala Pilar. Esta playa virgen del norte de Menorca cuenta es una reserva marina altamente protegida donde se pueden ver meros, morenas, estrellas de mar… Si quieres descubrir la riqueza subacuática de la isla, no dejes de practicar snorkel o buceo en esta zona.

El poblado talayótico de Son Catlar

La huella de la cultura Talayótica en Menorca es riquísima, más que en ninguna otra isla del archipiélago. De hecho, Son Catlar, cerca de Ciutadella, en el camino hacia Son Saura, es el mayor poblado talayótico que existe. Allí se puede ver una muralla ciclópea de 900 metros, tres tayalots, una necrópolis, torres, bastiones, cimientos, viviendas… Sin duda, es algo que tienes que ver en la isla de Menorca.

El Mercat des peix como paraíso gastronómico

Ubicado en Ciutadella, el Mercat des peix (o mercado del pescado, en castellano) es bonito un mercado que se encuentra en un antiguo edificio construido en 1985. Es la mejor exposición de lo rica y variada que es la despensa menorquina: pescados, mariscos, frutas, verduras, carne, embutidos… Todo fresco y, además, de kilómetro cero.

Aparte de este mercado en Ciutadella, también es muy recomendable visitar el de Mahón. Ambos resultan un espacio gastronómico y cultural de gran interés, tanto para ir a comprar pescado o marisco como para disfrutar in situ de los mejores productos gourmet de Menorca.

(Fuente: enmenorca.wordpress.com)

Cala Tortuga y el Faro de Favàritx

En el norte de Menorca encontrarás una bonita playa con un curioso nombre: Cala Tortuga. Recibe este nombre en honor a las tortugas que habitan en la laguna que hay junto a la playa (laguna de Morella), aunque también se conoce como Arenal de Morella. Aquí tendrás a tus pies 200 metros de arena y unas vistas espectaculares al icónico Faro de Favàritx. Si no sabes qué hacer en Menorca, este es el sitio al que querrás ir e instagramear sin piedad. Eso sí, este verano solo se permite acceder en transporte público.

Cala Viola cerca del Faro de Cavalleria

Cala Viola es un tesoro que no sale en los mapas: virgen, aislada, agua cristalina y con muy fácil acceso. ¡Ideal para disfrutar del sol y la naturaleza! Además, se encuentra muy cerca de faro de Cavalleria, por lo que puedes aprovechar la visita al norte de la isla para explorar la zona.

(Fuente: flickr.com de joseé Balsas García)

Es Mercadal y sus mercados

En este pequeño pueblo de Menorca se celebran numerosos mercados y ferias a lo largo del año. En verano, por ejemplo, tiene lugar el “Mercado agroalimentario y artesanal de verano”, que va desde el 1 de junio al 31 de setiembre todos los jueves de 19:00 a 22:00. También resulta muy interesante el “Mercado agroalimentario de verano” que abre desde el 1 de junio al 31 de septiembre los lunes de 19:00 a 23:00.

Binifadet y la pasión por el vino

Binidafet es la bodega de mayor renombre de la isla y se encuentra en la entrada de Sant Lluis, por la carretera de Es Castell. Su vista te dará una idea de la importante cultura del vino que existe en la isla. Podrás, también, probar los caldos de la zona y descubrir sabores que no habría probado antes.

Fornells, la villa marinera tradicional

Fornells mantiene viva la tradición de la pesca y, por tanto, son unos expertos en la preparación del pescado y el marisco de la zona. No puedes pasar por allí e irte sin probar su famosísima caldereta de langosta. Aprovecha, también, para darte un paseo por el pueblo, el puerto y la Torre de Fornells que data del siglo XIX. ¡Es uno de los pueblos de Menorca que no te puedes perder!

Naturaleza y paisaje en el Barranc d'Algendar

Este barranco menorquín fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998. Está rodeado de una exuberante vegetación e increíbles acantilados que en algunos puntos alcanzan los 80 metros de altura. Se puede recorrer a pie o en bicicleta por los diferentes senderos y rutas que lo rodean.

Prepárate para visitar Menorca y descubrir una isla que se te quedará grabada en la retina y en el corazón. Cada uno de sus rincones es pura magia.