El templo de la gastronomía en la capital: el Mercado de San Miguel. Más de 30 puestos con productos frescos y platos que sorprenderán a tu paladar.

La aparición de los mercados gastronómicos ha supuesto toda una revolución en el mundo de la cocina y el arte culinario. En ellos conviven los puestos de venta tradicional junto con espacios para la degustación de productos gourmet que llevan como ingredientes la vanguardia y la innovación. Si visitas Madrid no te puedes perder el Mercado de San Miguel, el pionero en la capital y el más castizo de todos.

Mercado San Miguel

(Fuente: absolutmadrid.com)

En el corazón de la ciudad, situado a un paso de la Plaza Mayor y muy cerca del Palacio Real, el Mercado de San Miguel se ha convertido en un lugar en el que confluyen la tradición y la revolución gastronómica que vive Madrid. Ellos mismos se definen, además, como “el templo de los productos frescos donde el protagonista no es el chef, sino el género”. La mezcla entre tradición, calidad e innovación ha convertido al mercado madrileño en uno de los más populares de la capital. En un paseo por su interior, los puestos se presentan como una exposición artística de aromas, sabores y colores que embriagan a aquel que los visita. En total más de una treintena de tiendas, cada una especializada en un producto diferente: carnes, quesos, ostras, pastas frescas, frutas, pescados, sushi, vinos… Todo ello reunido bajo un precioso edificio, considerado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, que presenta techos altos de madera y paredes de cristal que permiten que la luz del exterior se cuele e ilumine el género.

Gastronomía Mercado de San Miguel

Así, a través del concepto de mercado gastronómico, los visitantes pueden adquirir una copa de champán en una vinoteca y luego acercarse al puesto de ostras para deleitarte con una docena de ellas en las mesas dispuestas en el centro para uso común. También es ideal para tomar una copa en el afterwork o, si lo prefieren, buscar la frutería y hacer una pequeña compra para la semana. El Mercado de San Miguel tal y como hoy lo conocemos surgió en el año 2009 cuando, después de décadas de capa caída, un grupo de particulares lo adquirió para darle un giro al estilo de la Boquería de Barcelona. Históricamente, la zona siempre estuvo vinculada a la compra-venta ya que en la época medieval se sabe que existía en esa plaza un mercado al aire libre. No fue hasta 1916 cuando, siguiendo el estilo de los mercados europeos realizados en hierro, se cerró y se construyó el techo que vemos hoy en día. En el nuevo modelo de mercado cada puesto pasó a especializarse en un único producto; así, de los antiguos, solo queda la frutería. El resto han sido ocupados por nuevos tenderos que ofrecen desde cócteles hasta productos ecológicos, pasteles o paella. Ante una oferta tan variada, y de calidad, es el lugar perfecto para disfrutar la gastronomía española y probar sabores procedentes de otros países.

Gatronomía Mercado de San Miguel

(Fuente: mercadodesanmiguel.es)

San Miguel supuso toda una revolución y muchos mercados de barrio que estaban destinados a desaparecer decidieron replicar esta idea. Así, en Madrid, han surgido un buen número de mercados donde es posible comprar productos frescos y degustarlos en el puesto de al lado. Estos espacios buscan adaptarse a los nuevos tiempos y hábitos de consumo. De este modo, su oferta va más allá de la comida gourmet y pretende convertirse en un lugar de encuentro y vanguardia. Sin duda, desde Artiem Madrid te recomendamos el Mercado de San Miguel para tomar algo en tu próxima visita a la capital.